Capítulo XXVIII.
Embarcado en el Crucero Miguel de Cervantes CRUCERO.

Después de aprender a tocar la corneta seguí durante un año en el cuartel hasta que me destinaron al buque de la armada Crucero Miguel de Cervantes. Con este barco tuve la oportunidad de visitar a mis hermanas en Barcelona.
En una de las visitas del presidente de la República Dominicana Rafael Leónidas Trujillo a España, Franco le ofreció uno de sus buques de guerra (Crucero Miguel de Cervantes) para que se trasladara a Italia a una entrevista con el Papa Pio XII.
Nos hicimos a la mar desde Cartagena a Barcelona, ciudad que tenía que embarcar Trujillo.
Durante la estancia en Barcelona disfruté de la compañía de mis hermanas durante tres días que, por cierto, hacía tiempo que no las veía, me mostraron la ciudad y me cautivó por su grandeza y belleza.
A los tres días se presentó Franco con su escolta acompañado por el general Trujillo.
Después de Rendirle los honores correspondientes se despidió del general Franco y subió a bordo para zarpar hacia Nápoles, ciudad en la que tenía que desembarcar para trasladarse al Vaticano. Año 1954.
En Nápoles estuvimos dos días y tuve la oportunidad de conocer y disfrutar las maravillas de esta ciudad con el Vesubio al fondo.
A su regreso del Vaticano volvió a embarcar para regresar a Cádiz donde le esperaba una flotilla de destructores de su país.
La disciplina en el Cervantes también era dura, aunque tengo que decir que me encontraba mejor que en el cuartel. Cuando cumplí dieciocho años, solicité la baja en la banda de cornetas para jurar bandera, ya que era la edad reglamentaria para tener acceso a las armas y labrarme un porvenir.
Aprobada mi solicitud desembarqué en Cartagena para reincorporarme de nuevo al cuartel de infantería de marina del Tercio de Levante, allí encontré a mi hermano Domingo, que por voluntad propia ingreso de corneta en la marina. Estuvimos un año en el mismo cuartel, aunque en un departamento distinto. no obstante, nos veíamos casi todos los días.

ANTUGUO CRUCERO MIGUEL DE CERVANTES.

 
General Trujillo y Contralmirante Pascual Cervera y Cervera abordo del Crucero Miguel de Cervantes. Año 1955.

































Con mis hermanas y una amiga en Barcelona.


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